Cualquier actividad normal que resulte placentera puede convertirse en una conducta adictiva/compulsiva y por supuesto que las compras tienen todo el potencial para ello, por lo que en esta época de rebajas debemos estar muy conscientes de nuestro consumo para no dejarnos llevar por la publicidad, la emoción y el placer inmediato que se obtiene al ver y adquirir algo nuevo.
Cuántas veces te ha pasado que compras cosas que no tenías previsto, que no necesitas, que no van con tu estilo o que simplemente no te quedan, ¡ah! pero como está de rebaja sientes la necesidad de ¡tenerlo!
Te justificas y te tranquilizas pensando que es lindo, que su precio es una ganga por lo que se convierte en “una gran oportunidad” o que ya después bajarás de peso para ponértelo, pero la verdad es que la mayoría de las veces ese momento nunca llega o al llegar a casa te das cuenta de que ni siquiera tienes espacio para colocar tu nueva adquisición y que además has dejado tu tarjeta hasta el full o que ya te acabaste casi toda tu quincena.
La personalidad y otros factores relacionados.
Hay ciertas características de personalidad y factores que predisponen a las compras compulsivas por ejemplo:
- La impulsividad y la dificultad para tener autocontrol.
- Pensar más en disfrutar el presente sin anticipar las consecuencias a futuro
- Presentar una carga emocional negativa como estrés, ansiedad o tristeza.
- Necesidad de sentir algo placentero o gratificación inmediata.
- No encontrar otras formas de sentir “bienestar” o “alegría” por lo que la persona sigue comprando para mantener ese estado emocional.
- Ser mujer de entre 30 a 40 años presenta más probabilidad que otro tipo de población aunque los hombres no están excluídos .
Recomendaciones
- Haz una lista de lo que planeas comprar basándote en lo que necesitas.
- Puedes comprar algún capricho siempre y cuando lo establezcas previamente
- Delimita bien cuánto puedes gastar, fija tu presupuesto.
- Procura tener otro tipo de actividades que te hagan sentir bien y te den satisfacción.
- Toma conciencia de que a veces nuestras decisiones de compra están influidas por los medio publicitarios que nos bombardean o por querer pertenecer a un grupo y no por una real necesidad.
- Ten presente que el placer o satisfacción que sientes al adquirir algo nuevo es momentáneo y que después regresarás a la misma forma de sentirte antes de que compraras, e incluso añadirás culpa si no te mides.
Si te das cuenta de que te vas de compras sobre todo cuando te sientes mal anímicamente, o te cuesta controlar tu decisión de compra, es momento de buscar ayuda psicológica en TQE.